jueves, 21 de marzo de 2013

Durex.

    Creo que me llevó la marea hacia tus brazos, donde pude surcar esos labios. Y que brisa más buena hacía,  lo que a ti y a mi nos pasó fue poesía...

El corazón me latía a mil, me retumbaba en los oídos, me temblaban hasta las manos. Pensaba en qué hacer primero, por dónde empezar, si coger tu mano y después la otra o directamente tirar hacia tus brazos. Fuimos poco a poco, palpando primero los dedos, pasando por la palma. El corazón iba más rápido todavía, menos mal que no había cámaras, sino me multarían por exceso de velocidad. Cuando pegué mi cuerpo al tuyo ya no me quería separar, te agarré con fuerza, para que no te escaparas, si es que te querías escapar. Un terremoto, de tanto latir y con la fuerza que lo hacia. Si tu corazón sonaba lo hizo callar el mío. Y el detonante fue tu valentía, prendió la mecha y empecé a quemar, tenía las manos frías y poco a poco se volvieron fuego. Que beso, la pasión, las ganas que le poníamos. Que labios, dulces, blanditos, Morfeo tendría envidia de esas nubes, que ni en sueños los habría de tal esponjosidad. Junto con tu aroma, ese perfume personal que tienes por olor, tu fragancia acompañaba a la perfección junto con el resto de tu cuerpo, y el morbo que producía tocarlo. Que me tocaras era rozar el cielo, que tu rozaras mi cuerpo era entrar en éxtasis. Pasar tus dedos por mi pelo, mientras se acontecía un beso, y otro, y el nexo de nuestras lenguas... parecían que habían nacido para estar juntas, encajaban a la perfección. Todo esto acompañado de una balada, que escuché el principio pero me perdí en tus caricias, y me perdí el final. Mil besos nos dimos y mil más quiero.

Al fin te dí el regalo. Al fin eres vampiresa... y para ser tu primer mordisco ya parecías toda una experta. Probar tu cuello fue.. Como me gusta tu cuello, con ese lunar. Parecía un astronauta, había tocado una luna. Fuimos entonando el momento, y con más tuyo que mío el atrevimiento, rozábamos las partes calientes de nuestros cuerpos. Desde que entré por esa puerta ya dejó de importarme el exterior, me importabas tú, lo rápido que pasara el tiempo, tus labios y el resto de tu cuerpo. Se me iba relajando el pulso e iba pillando carrerilla para estar a tu altura, una experta, una joven madura. Fui descubriendo cada centímetro, milímetro a milímetro. A ti te daría vergüenza, yo ya estaba quemando como un sol, tuviste que guiar mi mano y luego te la guié yo. En ese momento tan húmedo se me sació toda la sed. Y perdona por los golpecitos en la cabeza, te tenía tantas ganas que perdí hasta el tacto y la delicadeza. Me acercaba con tal fuerza, quería que la ropa se esfumase y hubiese un contacto directo entre tu piel y la mía. Pensaba en que todo esto pudo haber pasado una noche clandestina...

Te hubiera roto la ropa, desabrochado el sujetador, bajado hasta la vergüenza... Hubiéramos puesto en practica varías cosas, y resolvido algunas dudas... Hubiera experimentado contigo y dejado que me enseñaras algún otro truco, que me dieras más consejos. Y después comprobar su veracidad... Exploré por todo, y mira que estaba un poco difícil... Te recorrí desde donde mantenía curiosidad por saber cómo sería hasta por dónde me fijo cada vez que traes esos baqueros, pasando por esos "tres defectos", a mi parecer, perfectas...  Estaba tan caliente y tú tan húmeda. Me quedé con ganas de más.

Mientras ardíamos íbamos al mismo tiempo mojando los labios, el cuello, para no derretirnos de tanta calor. El termómetro lo tuvo que notar, en ese momento hacía más de cien grados. Nos sobraba ropa, nos faltaba un mejor lugar, menos paranoia y también menos ruidos que nos hiciera dudar. Pero pasando de todo lo que nos rodeara nos centrábamos en tú y yo, Cuatro Letras y Seis Letras, sin olvidarme de la Tilde.

Tu barriga, que barriga... me encanta, me enamora como es. El tacto de tu piel, que suave. Al final hice más que solo acariciarla. La recordaré por lo bonita y suave, lo suave que se hacía al beso. En ese momento lo vi todo color carne y rosa. Estaba a cien y todo por tu culpa...

Cómo disfruté, no hizo falta ningún pañuelo. Espero yo haber sido también divertido. Fue mi mejor día en muchos meses, no me lo pasaba tan bien, tan apasionado, no temía tanto por una parada cardíaca desde... Gracias, gracias por excitarme, por hacerme sentir amado, deseado, único... Gracias por dejarme probar de ti, saciar mi sed, quemar como el fuego, quitarme la curiosidad por saber como es el color de tus marrones y cederme tu olor para guardarlo en la memoria.

Hicimos alguna que otra parada, pero yo no me quería desprender de esa boca y ese cuerpo sabor zumo. Y como quería más de ti, y quería más agua, me levanté. El día fue increíble, y los demás momentos secundarios... Pero lo recuerdo todo, porque fue un día inolvidable. Ahora esa parte del edificio tiene más sentido para mi, no creo que olvide esas secciones. Y seguro que ahora compruebo cada vez que entro a ver si hay cámaras...

- ¡Caracola!
- ¡Pistachi!

Y así brindemos, para recobrar fuerzas. Me hubiera gustado con zumos, pero se perdió en el bolsillo de Doraemon... El chocolate estaba amargo comparado con tus labios y el sabor de tu piel, dulce como el azúcar. Milka empalagaba, tú no. Compartimos saliva, y ya puestos, por qué nos iba a importar compartir zumo... Muy bonitas tus fotos, que... y que... Me quedé atónito. Y que ganas tenía de cogerte de la mano, pero como siempre, tú te me adelantaste, y me la pusiste en la pierna. Luego fui yo y también te cogí de la mano... Y pensé en que las horas se me habían pasado en segundos, que corto se me hace el tiempo a tu lado.

El tiempo se agotaba, nos dábamos los últimos besos, las últimas miradas. Nos tocábamos por última vez las manos, ardiendo, y ya perdieron todo el color morado para ser ahora del color que tanto había palpado. Eran nuestros últimos besos y cada vez que terminaba con uno, quería darte el siguiente, y no acabar. Y tocarte más, y mirarte más. Y unir más mi cuerpo al tuyo, y quemar más... Al final tuvimos que terminar, un abrazo, un beso y para romper todo contacto una última mirada...

P.D.: Viva la poesía y "¡carpe diem!".



No hay comentarios:

Publicar un comentario