Porque treinta minutos son pocos y contigo el tiempo se me es fugaz. Da igual que haya un huracán, nieve, queme el sol o diluvie, te buscaré. Soy feliz con mucho menos y me colma mucho más tu mirar, tus palabras, tu sonrisa. Y sí, tu ser, del que tengo sed..., y ya puesto he de confesar, sólo tú me saciarías. Sólo tú sabes de que padezco y falto. Sólo junto a ti me siento lleno y me aventuro a ser sincero, aunque sean tan sólo treinta minutos y no sea capaz de decir todo lo que quiero, soy tímido y falto de iniciativa. Me comunico mejor por miradas.
¿Y qué haces? Yo compruebo cada recoveco donde el instituto te permita ser clandestina.
Más lo siento yo por no saber manifestar mi opinión sobre tus palabras. Un simple "me ha gustado mucho" se queda lejos de lo que realmente quería decir. Me ha encantado, enamorado, emocionado, motivado... me he sentido como el 'sol clandestino'. He mirado hacia la ventana para ver la lluvia caer y soltarle una sonrisa, de felicidad. He visto un árbol, deshojado, y seguro que con todas las sonrisas que me sacas sería capaz de florecer, de que florecieran de las puntas de las ramas secas mil rosas rojas.
No he sabido como portarme, no sabía si mirarte o temblar. Me sentía diferente, te veía de forma distinta, no sabía si pegar la mirada o atender. Se me hace extraño. Te extraño. Hazte visible sólo para mí.
Me parece una pena el haber tenido que borrar nuestra carpeta, de la que un día no le quité el ojo ni un segundo, de la que estuvo repleta de sorpresas. Y emociones. Una pena el haber tenido que quitar la rosa, tú y yo. El verte 'en linea' y no poder hablarte, releer nuestros escritos, que sólo sean treinta minutos. Pero, me quedo con lo mejor, podré deleitarme treinta minutos con la mejor de las presencias, con la más bonita mirada, con la sonrisa más resplandeciente. Y lo peor es que será un instante y habrá mas hurtos que de costumbre.
Está escrito pero me encanta repetirlo, que te buscaré hoy, y mañana, y el que viene también. Espero que tú me dejes encontrarte, hallar tu mirada entre el resto. Esa mirada que me pone nervioso, que clavas y llega al corazón.
<< Arrúllame, por favor >>, te quería decir. Que me acogieras en tu mirada y...
Tengo treinta minutos, cinco días a la semana, durante unas semanas. Y quiero pasar todos esos minutos junto a ti. Confesando todo, respondiendo a preguntas si es que las hay, además de miradas. Concluir el comentario, que tampoco me atreví a completar. Y por favor que llueva todos los días, así podré estar en éxtasis, con tu olor y el que desprende la lluvia.
Mientras escribo esto caen gotas, se oye bien fuerte como golpean el suelo, y me evoca. Me hacen pensar mucho en ti, no sé por qué, tienes mis pensamientos ocupados, mis sonrisas reservadas, mis miradas cautivas... Creo que necesito otra noche. Donde sea y cuando sea siendo contigo y clandestina. Tomando algo y jugando, con tu juego de miradas. Con el mejor tema del mundo, tu y yo. Con chocolate de por medio si vemos que el tema está un poco agrio.
"Escribo esto bajo la lluvia, en el coche, donde una vez compartimos frío, confidencias y... miradas, silencios, la vergüenza..."
P.D.: Perdona si no te devuelvo la carta, me encanta guardarlo todo, tener algo de lo que luego recordar. Y a ti te quiero recordar. Tener algo tuyo, además de gustos parecidos. Y tu viaje en bici presente en mi sonrisa.
Me gustan las horas puntas. Clandestino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario