domingo, 8 de diciembre de 2013

¿Y por qué no?

Eso pienso yo, por qué no hacerlo. Disfrutar del momento, saboreando el poco oxígeno que queda entre nuestros cuerpos, quedando un resquicio virgen y es a sólo centímetros de tocarnos con los labios. Soy un tanto pretencioso, aunque tampoco valgo tanto como para creerme así. Siempre voy a ser más mirándome desde menos y haciéndome tú sentir genial, y por ahora así me va y más. Tengo la cosa de preguntarme cosas y a veces, no saber la respuesta... o el "porqué" que antes tanto me achantaba y pedía a grito y espada. Y la respuesta es sólo la pregunta. Y el porqué que quería y no, ya lo dejé hace tiempo de pedir. Simplemente soy feliz, aunque esto ya lo he escrito, dicho y pensado más de una vez..., pero es que me apasiona, me encanta, es algo tan grande comprimido en... ella. Y no por ser simple, sino por fácil que lo hace. Porque es una relación sin complejos y no sin complejidad, pero nos lo montamos la mar de bien. ¿Y por qué no puede funcionar así? Porque funciona.

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