sábado, 30 de marzo de 2013

Poesía.

Voy flamante en mi captura, buscando la hermosura, 
hallando elixir que halle en mi cura,
porque vívase la vida de la única manera, viviéndola,
y cúrese la herida del amor que no te quiera, olvidándola.

Que tiempo solo hay uno, aprovéchalo en júbilo,
que cuerpos hay muchos, no aferrarse a ninguno, 
y disfrútese del desnudo...

De musa o princesa, nostalgia o tan solo mujer.
Cada cual con su fémina, sea fea o hermosa,
a nuestros ojos es especial, una diosa de poetas.

Véase sus ojos de un valor sin igual, preciosos.
Siéntase el calor de sus labios tan morbosos.
Créase inferior ante su rostro, especial, hermosa,
y con letras te lo muestro. 

Con palabras te lo explico, soy loco por ti,
aunque sea sólo un poco, entiéndame un poquito,
me enamoré de esa mirada desde el primer día que te vi,
y con los sueños coincidí. Eres para mí.

Mas no todo es tan sencillo,
hicieron falta toques de palabras, suerte y destino,
y así, quedaron sumisos de miradas, cautivos de su brillo.

Pero entiéndase que todo es sentimiento,
no ocurrencia, ni pasatiempo,
todo es consentido porque somos así,
nos consumimos entre tacto, mordiscos y mil...

Mírese la vida por el lado libre, por el camino del amor y el sexo.
Tómese el derrotero divertido de mayor calibre.
Sea solo obseso si de obsesión tiene ser adicto a satisfacerse en nexo.

4L, en unión 5, por separado 23.
6L, en diferencia 5, por separado 23.
Son diferentes y a la vez iguales.
Tomaron diferentes lares y el destino unió a los tres.

Morfeo nos llevó con Hipnos cuando se presentó Nix,
y sucumbiendo al deseo de sueño mutuo nos vimos en Matrix.
Como dos locos clandestinos nos contemos confidencias.
Se notaba un cierto aroma a mar, con regustillo a vodka.

Y a sangre, que sed, que hambre,
siempre con ganas de saciarme como hombre.
Y de hacerla disfrutar como mujer..., y que le guste, como el hojaldre.

A mi me gusta que me bese, que me secuestren esos labios,
esos labios que me poseían, ella me poseía.
Y al final los secuestradores se hicieron rehenes míos,
y lo que fue una historia clandestina pasó a ser poesía.

jueves, 21 de marzo de 2013

Durex.

    Creo que me llevó la marea hacia tus brazos, donde pude surcar esos labios. Y que brisa más buena hacía,  lo que a ti y a mi nos pasó fue poesía...

El corazón me latía a mil, me retumbaba en los oídos, me temblaban hasta las manos. Pensaba en qué hacer primero, por dónde empezar, si coger tu mano y después la otra o directamente tirar hacia tus brazos. Fuimos poco a poco, palpando primero los dedos, pasando por la palma. El corazón iba más rápido todavía, menos mal que no había cámaras, sino me multarían por exceso de velocidad. Cuando pegué mi cuerpo al tuyo ya no me quería separar, te agarré con fuerza, para que no te escaparas, si es que te querías escapar. Un terremoto, de tanto latir y con la fuerza que lo hacia. Si tu corazón sonaba lo hizo callar el mío. Y el detonante fue tu valentía, prendió la mecha y empecé a quemar, tenía las manos frías y poco a poco se volvieron fuego. Que beso, la pasión, las ganas que le poníamos. Que labios, dulces, blanditos, Morfeo tendría envidia de esas nubes, que ni en sueños los habría de tal esponjosidad. Junto con tu aroma, ese perfume personal que tienes por olor, tu fragancia acompañaba a la perfección junto con el resto de tu cuerpo, y el morbo que producía tocarlo. Que me tocaras era rozar el cielo, que tu rozaras mi cuerpo era entrar en éxtasis. Pasar tus dedos por mi pelo, mientras se acontecía un beso, y otro, y el nexo de nuestras lenguas... parecían que habían nacido para estar juntas, encajaban a la perfección. Todo esto acompañado de una balada, que escuché el principio pero me perdí en tus caricias, y me perdí el final. Mil besos nos dimos y mil más quiero.

Al fin te dí el regalo. Al fin eres vampiresa... y para ser tu primer mordisco ya parecías toda una experta. Probar tu cuello fue.. Como me gusta tu cuello, con ese lunar. Parecía un astronauta, había tocado una luna. Fuimos entonando el momento, y con más tuyo que mío el atrevimiento, rozábamos las partes calientes de nuestros cuerpos. Desde que entré por esa puerta ya dejó de importarme el exterior, me importabas tú, lo rápido que pasara el tiempo, tus labios y el resto de tu cuerpo. Se me iba relajando el pulso e iba pillando carrerilla para estar a tu altura, una experta, una joven madura. Fui descubriendo cada centímetro, milímetro a milímetro. A ti te daría vergüenza, yo ya estaba quemando como un sol, tuviste que guiar mi mano y luego te la guié yo. En ese momento tan húmedo se me sació toda la sed. Y perdona por los golpecitos en la cabeza, te tenía tantas ganas que perdí hasta el tacto y la delicadeza. Me acercaba con tal fuerza, quería que la ropa se esfumase y hubiese un contacto directo entre tu piel y la mía. Pensaba en que todo esto pudo haber pasado una noche clandestina...

Te hubiera roto la ropa, desabrochado el sujetador, bajado hasta la vergüenza... Hubiéramos puesto en practica varías cosas, y resolvido algunas dudas... Hubiera experimentado contigo y dejado que me enseñaras algún otro truco, que me dieras más consejos. Y después comprobar su veracidad... Exploré por todo, y mira que estaba un poco difícil... Te recorrí desde donde mantenía curiosidad por saber cómo sería hasta por dónde me fijo cada vez que traes esos baqueros, pasando por esos "tres defectos", a mi parecer, perfectas...  Estaba tan caliente y tú tan húmeda. Me quedé con ganas de más.

Mientras ardíamos íbamos al mismo tiempo mojando los labios, el cuello, para no derretirnos de tanta calor. El termómetro lo tuvo que notar, en ese momento hacía más de cien grados. Nos sobraba ropa, nos faltaba un mejor lugar, menos paranoia y también menos ruidos que nos hiciera dudar. Pero pasando de todo lo que nos rodeara nos centrábamos en tú y yo, Cuatro Letras y Seis Letras, sin olvidarme de la Tilde.

Tu barriga, que barriga... me encanta, me enamora como es. El tacto de tu piel, que suave. Al final hice más que solo acariciarla. La recordaré por lo bonita y suave, lo suave que se hacía al beso. En ese momento lo vi todo color carne y rosa. Estaba a cien y todo por tu culpa...

Cómo disfruté, no hizo falta ningún pañuelo. Espero yo haber sido también divertido. Fue mi mejor día en muchos meses, no me lo pasaba tan bien, tan apasionado, no temía tanto por una parada cardíaca desde... Gracias, gracias por excitarme, por hacerme sentir amado, deseado, único... Gracias por dejarme probar de ti, saciar mi sed, quemar como el fuego, quitarme la curiosidad por saber como es el color de tus marrones y cederme tu olor para guardarlo en la memoria.

Hicimos alguna que otra parada, pero yo no me quería desprender de esa boca y ese cuerpo sabor zumo. Y como quería más de ti, y quería más agua, me levanté. El día fue increíble, y los demás momentos secundarios... Pero lo recuerdo todo, porque fue un día inolvidable. Ahora esa parte del edificio tiene más sentido para mi, no creo que olvide esas secciones. Y seguro que ahora compruebo cada vez que entro a ver si hay cámaras...

- ¡Caracola!
- ¡Pistachi!

Y así brindemos, para recobrar fuerzas. Me hubiera gustado con zumos, pero se perdió en el bolsillo de Doraemon... El chocolate estaba amargo comparado con tus labios y el sabor de tu piel, dulce como el azúcar. Milka empalagaba, tú no. Compartimos saliva, y ya puestos, por qué nos iba a importar compartir zumo... Muy bonitas tus fotos, que... y que... Me quedé atónito. Y que ganas tenía de cogerte de la mano, pero como siempre, tú te me adelantaste, y me la pusiste en la pierna. Luego fui yo y también te cogí de la mano... Y pensé en que las horas se me habían pasado en segundos, que corto se me hace el tiempo a tu lado.

El tiempo se agotaba, nos dábamos los últimos besos, las últimas miradas. Nos tocábamos por última vez las manos, ardiendo, y ya perdieron todo el color morado para ser ahora del color que tanto había palpado. Eran nuestros últimos besos y cada vez que terminaba con uno, quería darte el siguiente, y no acabar. Y tocarte más, y mirarte más. Y unir más mi cuerpo al tuyo, y quemar más... Al final tuvimos que terminar, un abrazo, un beso y para romper todo contacto una última mirada...

P.D.: Viva la poesía y "¡carpe diem!".



miércoles, 20 de marzo de 2013

Soy loco por ti.

Loco por ti.

Cada día, cada noche, cada vez que la lluvia cae. Cuando siento que tengo las manos frías, te recuerdo. Cada vez que bebo un zumo, te saboreo. Estando el mar embravecido, el viento pausado y nuestros dedos señalando a las estrellas que titilan. Y nuestros cuerpos tiritan. Pero entramos en calor entre mirada, sonrisa, silencio y "¿y qué haces?", "en fin...". Y vodka-lima. Y ron-cola. La cosa se anima, entre retos y miradas, preguntas y momentos en los que no decimos nada. Y reímos. Una de mis partes favoritas de los momentos que fabricamos, tus sonrisas. Eres especial, grande en todos los sentidos, inevitable sentirme tentado a ser arrullado cuando estoy contigo. A cogerte de la mano, darte un abrazo, acogerte en la mirada y un mordisquito de regalo. Por Vampiresa. Por un jueves. Por ser Seis Letras. Y una tilde.

Soy loco por ti, poco a poco has ido creciendo en mi. Y me llenas, y quiero que me sacies, que me mires, que me abraces. Estoy 24 horas para ti, disponible en cualquier parte del país. Eres droga, cocaína. Insulina para mi. Eres un secreto, un momento, clandestina. Pero te me muestras, "cualquier cosa nos cederá sus secretos si la amamos lo suficiente"...

Pienso en ti y vuelan mis pensamientos. Dejo de existir en persona y paso a ser un sueño, porque cuando sueño estoy contigo. Matrix es un hotel y Morfeo la puerta de la habitación, donde se halla un lugar clandestino donde poder cumplir todos mis anhelos. Tú, el único, y quiero que dejes de ser solo un sueño. Que este loco pueda describir los sentimientos inefables que esta clandestina afable le provoca al hablar. Al decir "te toca", al preguntar, al escribir bajo su puño y letra, con tan solo respirar.

Un loco insaciable que sólo busca agua que sacie su sed. Ya terminé la búsqueda, estaba clandestina por los pasillos. Con vaqueros marrones y camisa 'blanca'. Un ángel que había pasado desapercibido... y que se hizo de notar bastante un día de carrera...

Y como me gusta verte la..., buenas vistas, pensaba en que podía rozar mi mano por ahí..., hacerte caricias, y así saber si tienes cosquillas... Darte intriga, producirte vergüenza y una sonrisa cuando coincidimos miradas.

Estoy preocupado todo el día de que el movil vibre, de ver un mensaje que ponga "Seis Letras". Pendiente a ver si estás conectada y te pueda hablar antes que tú. "Hola caracola!", y que tú respondas "Chachi pistachi", y me ría... Porque me río solo y sólo me río cuando es por ti. Porque, soy loco por ti.

P.D.: Ya te echo de menos. Ya quiero que llegue el momento. Ya quiero sentir tu presencia, darte el regalo, sentir el tacto de tu mano. Darte un mordisco.








martes, 12 de marzo de 2013

Un clandestino inefable.

Me recorre todo el cuerpo, no sé describirlo. Pasea por el corazón, provocando mareas, terremotos y otros cambios. Haciéndose de notar, haciéndose de escribir, de rogar. Queriéndome demostrar que lo fácil cansa y lo difícil seduce. Escucho sonidos extraños, inaudibles, que me llegan de lo más hondo de mi ser. Y tengo miedo, porque temo perderte a ti y tus miradas. Pero no es pavor, es algo difícil de describir tan solo con palabras. Me he aferrado a ti y a tus palabras, adicto y pasando el mono si no hablamos nada. Me gusta hablar contigo, que te cobres tus deudas, que me hagas sudar con preguntas. Que me hagas sentir esto. Y lo que me hace ahora sentir beberme un zumo de piña, oír la lluvia, o simplemente la calma de la noche. Y la ansiedad porque llegue el día, aunque sean instantes y de mala manera. Y sea un mal conversador, salvándome un poco por el teclado y las entradas...

¿Me entiendes? Es complicado de explicar, más bien imposible. El querer saciar mi sed. Siempre nos quedará M... y aquellos espejos llenos de miradas infinitas. Y pensar que todo empezó con un par de preguntas... y espero no ver un punto y final para nuestra historia clandestina. Porque te echaré en falta, te echaré de menos, sentiré todas las noches que me falta algo, como ese dulce después de las comidas. Tú eres mi dulce después de cada día. Endúlzame.

Quiero poder describir este sentimiento inefable, expresártelo. Y este es mi único gran anhelo.

miércoles, 6 de marzo de 2013

30 minutos.

Pocos...

       Porque treinta minutos son pocos y contigo el tiempo se me es fugaz. Da igual que haya un huracán, nieve, queme el sol o diluvie, te buscaré. Soy feliz con mucho menos y me colma mucho más tu mirar, tus palabras, tu sonrisa. Y sí, tu ser, del que tengo sed..., y ya puesto he de confesar, sólo tú me saciarías. Sólo tú sabes de que padezco y falto. Sólo junto a ti me siento lleno y me aventuro a ser sincero, aunque sean tan sólo treinta minutos y no sea capaz de decir todo lo que quiero, soy tímido y falto de iniciativa. Me comunico mejor por miradas.
¿Y qué haces? Yo compruebo cada recoveco donde el instituto te permita ser clandestina.

Más lo siento yo por no saber manifestar mi opinión sobre tus palabras. Un simple "me ha gustado mucho" se queda lejos de lo que realmente quería decir. Me ha encantado, enamorado, emocionado, motivado... me he sentido como el 'sol clandestino'. He mirado hacia la ventana para ver la lluvia caer y soltarle una sonrisa, de felicidad. He visto un árbol, deshojado, y seguro que con todas las sonrisas que me sacas sería capaz de florecer, de que florecieran de las puntas de las ramas secas mil rosas rojas.

No he sabido como portarme, no sabía si mirarte o temblar. Me sentía diferente, te veía de forma distinta, no sabía si pegar la mirada o atender. Se me hace extraño. Te extraño. Hazte visible sólo para mí.

Me parece una pena el haber tenido que borrar nuestra carpeta, de la que un día no le quité el ojo ni un segundo, de la que estuvo repleta de sorpresas. Y emociones. Una pena el haber tenido que quitar la rosa, tú y yo. El verte 'en linea' y no poder hablarte, releer nuestros escritos, que sólo sean treinta minutos. Pero, me quedo con lo mejor, podré deleitarme treinta minutos con la mejor de las presencias, con la más bonita mirada, con la sonrisa más resplandeciente. Y lo peor es que será un instante y habrá mas hurtos que de costumbre.

Está escrito pero me encanta repetirlo, que te buscaré hoy, y mañana, y el que viene también. Espero que tú me dejes encontrarte, hallar tu mirada entre el resto. Esa mirada que me pone nervioso, que clavas y llega al corazón.

<< Arrúllame, por favor >>, te quería decir. Que me acogieras en tu mirada y...

Tengo treinta minutos, cinco días a la semana, durante unas semanas. Y quiero pasar todos esos minutos junto a ti. Confesando todo, respondiendo a preguntas si es que las hay, además de miradas. Concluir el comentario, que tampoco me atreví a completar. Y por favor que llueva todos los días, así podré estar en éxtasis, con tu olor y el que desprende la lluvia.

Mientras escribo esto caen gotas, se oye bien fuerte como golpean el suelo, y me evoca. Me hacen pensar mucho en ti, no sé por qué, tienes mis pensamientos ocupados, mis sonrisas reservadas, mis miradas cautivas... Creo que necesito otra noche. Donde sea y cuando sea siendo contigo y clandestina. Tomando algo y jugando, con tu juego de miradas. Con el mejor tema del mundo, tu y yo. Con chocolate de por medio si vemos que el tema está un poco agrio.

"Escribo esto bajo la lluvia, en el coche, donde una vez compartimos frío, confidencias y... miradas, silencios, la vergüenza..."


P.D.: Perdona si no te devuelvo la carta, me encanta guardarlo todo, tener algo de lo que luego recordar. Y a ti te quiero recordar. Tener algo tuyo, además de gustos parecidos. Y tu viaje en bici presente en mi sonrisa. 






Me gustan las horas puntas. Clandestino.

lunes, 4 de marzo de 2013

Vampiresa.

¿Has probado ya la sangre? porque yo estoy enganchadito a la tuya. A las horas y horas que nos pasamos ante teclas y risas. Preguntas y respuestas. Guiños y posdatas. P.D.: Me encantan las posdatas.

Siempre ahí, de diez a seis. Siempre con una sonrisa en la boca porque me haces reír. Eres agradable, simpática, dulce como la miel, tú. Bromista, atrevida, picante... Me alegro de que rompieran el molde, eres única. Con tus defectos y tus virtudes, con tu timidez y tu atrevimiento. Tus caritas, en especial la de sorpresa, que se me ha  quedado clavada en la cabeza (que graciosa te pones). Imaginándote cómo estarás, si en pijama, en la cama, en el ordenador, riendo o poniendo cara de diciendo ¿Qué está diciendo este? Pues lo que este está diciendo es que eres la mejor, recuerda, yo lo haré, que este que está aquí, siempre lo estará para escuchar o leer lo que tú quieras. Porque hemos compartido secretos, vergüenzas, tontunas a mares y aún así me quedan cosas por contarte, porque quiero y quiero que tú las escuches y leas.

Tendremos gustos diferentes musicalmente, me gusta tu música aunque no sea al contrario, me gustan los silencios aplicados con sonrisas de mi boca aunque no vengan de ninguna parte. Hacer un uso metafórico de experiencias vividas aunque tú no te des cuenta. Yo tampoco pillar tus metáforas porque yo nunca pillo nada, y así desde que nací hasta hoy. Que seas tan graciosa e imparcial, que pienses sobre tus arrugas... Y la forma en la que se te queda la cara al dudar. Tú sentido del humor, tus cejas que lo demuestran, mi falta de espontaneidad y las palabras sueltas que digo. Así sin más, porque no sé que decir, ni que pensar, porque me haces reír, y así me gusta estar.

Que me digas mis cosas buenas, mis virtudes, que te guste mi nuez, y el color verde y azul. Mi número, el que nos llevamos, el 5. Se como tú sabes, no cambies nunca porque te digo que tú lo vales. Que sé que me repito y se me olvidan datos, que soy así de olvidadizo cuando hablamos y se me olvidan conversaciones, pero, así como olvido también recuerdo, y cuando recuerdo una sonrisa en mí queda clavada. Mi sonrisa vale una sonrisa, la tuya en cambio, muchas más. Como sé que te gustan los retos y aunque seas como seas si hay un reto de por medio vas o haces lo que sea, pues te reto a que leas esta entrada esta noche. Sé que no lo cumplirás. Y gracias por sacarme otra sonrisa más.

Como siga así me va a pegar un subidón de tanto dulce, me va a dar una hiperglucemia, con tan sólo un mordisquito de ti. Que te debo uno, y un título. Ya te has ganado mi plena confianza, mis confidencias, y mis gracias... Porque yo soy un experimentado en la inexperiencia. Tú azucar, yo diabético. Tú agua, yo sed. Tú diurna, yo noctámbulo. Pero somos clandestinos...

Miro las estrellas titilar y te miro a ti y tiritas de frío. Te miro y me río, no tengo un por qué, tan sólo un "me haces reír".  Y me parece increíble que puedas tener las manos más frías que yo..., te quieres llevar todos los récords.

Ya mismo serás una vampiresa, y yo seguiré siendo un vampiro, pero acompañado. Mis ojos se han quedado con más ganas de ti. Y qué cojones, yo también. Espero volver a esperar oculto... A sentir el morbo y el terror por ver si alguien nos veía juntos. Tírate más a la piscina, que la primera vez me gustó. Y me gustó mucho.

Esta vez me quedo por aquí, que mi cupo esta vez eran cuatro euros... Y...

P.D.: ...Cuatro letras y seis letras. Y una tilde.


domingo, 3 de marzo de 2013

La vida y sus derroteros.

La vida me ha llevado por muchos caminos diferentes, alcohol, felicidad, amor, tristeza. Cada uno de los tantos lares por los que he caminado y sonreído, llorado y vivido. He sido utensilio de unos, pilar de otros, cansino, clandestino, sobre todo persona y como persona he fingido. He llorado, he bebido, he quemado como el fuego y como el hielo he pensado, en frío. Muchos caminos y pocas salidas, he sido de vivir la vida y no arrepentirme, de pensar y acojonarme, de sentir y sentirlo de verdad. Ser como soy y como soy así cagarla. Conocer a nuevos por el viaje, dejar a muchos porque quisieron dejarme. Ir de bar en bar, de copa en copa, de pensar en pensar, de boca en boca, de pena en pena... Y así hasta no acabar. Ser un borracho, un enamorado, un gilipollas, un pícaro, ser simplemente yo. Haber andado hasta agotarme, descansar y seguir, ver el camino demasiado difícil, ver el fracaso venir y seguir aun así salir perdiendo.

¿Por qué algunos me dicen que la vida es fácil y otros que difícil?, supongo que para opiniones hay colores. No sé, la verdad, yo siempre he sido de los que toman el camino fácil para llegar a casa. De los que miran el teléfono movil una y otra vez para ver si me ha llegado algo, estar pendiente de alguna cosa y dejarlo al instante por otra, el interés me puede..., soy como soy y como soy creo que soy feliz, a veces no, pero no soy de firmes ideas. Soy de tomar varios caminos durante el trayecto, de experimentar en lo inexperto, de saciar en donde no hay vicio, de probar donde nunca antes había probado y así saber que me gusta, y que no.

Supongo que ser yo es fácil. ¿Qué pasa?, que me complico la vida. Supongo que hablar contigo me ayuda. ¿Qué pasa?, que sin tú ayuda lo veo todo más difícil. Y así una y otra vez, y así me repito día tras día, hora tras hora... hasta que llega el instante hasta que hablo contigo, desinhibo y olvido. Todo camino es ameno si vas cogido de la mano. Todo licor es bueno si antes es probado.

Ahora mi pregunta es, ¿Quién me dijo que la vida era fácil? Ah, ahora me acuerdo, un borracho de un bar cualquiera, con el que conversé sobre temas sin importancia, pero la compañía era buena, un vaso de tubo, un chupito y su fragancia. Es más, bebí para escribir, tomé para sentir calor en el pecho, que me recorriera la garganta y se asentará en el hígado. Cerca del corazón, dónde hoy lo tengo hecho un lío de recuerdos, dije y me retaron a olvidar, pensé y leí que los recuerdos y el alcohol van cogidos de la mano al caminar. También recuerdo lo de que amor se escribe con "H", y así me va.

Realmente sólo es nostalgia mezclada con un elixir. Recuerdos mal sonantes, memoria mala, y un sinfín de adjetivos con los que definir. Paso de recordar, recuerdo, pero olvidar y beber siempre estuvo incluido en el amor.

Hace tiempo que no tenía tiempo para escribir, he tenido la mente ocupada y las manos también, me alegro por ello un montón, y así lo declaro antes del colofón.

Mi vida y sus derroteros, por los que camino, por los que hallo palabras y seres sinceros, entre ellos tú, me alegro de recorrerlos si tú caminas junto a mi por ellos.