lunes, 24 de diciembre de 2012

Todo el mundo necesita quien lo escuche.

Todo el mundo necesita alguna vez que los escuchen, todo el mundo necesita alguna vez que los lean. Todo el mundo alguna vez ha querido contar lo que le gusta, le aterra, le emociona, le convierte en un valiente o simplemente le en tierna. Cualquiera de nosotros hemos necesitado de ese alguien a quien le queremos contar ese secretito que juramos nunca contar y acabamos contándoselo a todo cristo. Yo también he pecado de contar más de lo que realmente he sabido, he pecado por nombrar al pecador y estar yo también metido. He fingido, he mentido, he contado sobre quien jamas hubiera nombrado. Yo también he necesitado de ese alguien a quien contarle mis cosas, mis tonterías, mis vergüenzas y contrarías a estas. Sé que contando algo a alguien te puedes meter en problemas, a veces es solo lo que uno necesita o no se lo espera de su amigo o amiga, que se te escape la lengua y no se den cuenta los dientes de la fuga. He contado muchas veces más de lo debido y me he arrepentido tras haberlo pensado... Supongo que ya es tarde para enmendar errores, supongo que ya es tarde para olvidar palabras que les conté a mis mejores. Amigos y amigas a los que les conté más de lo debido de mi vida. Mas siempre cometeré el mismo error y creo que por mucho dolor yo ni por tortura ni por amor aprenderé. Nunca pensé que fuera a contar cosas, nunca pensé que fuera a perder a mi princesa y jamás reconoceré que ese día bajo la lluvia buscara algo más que amor con rosas. Algún día le contare a todos lo que soy, lo que fui, a donde voy y de donde salí. Mientras que el mundo confíe en mi, yo confiare un poco en él. Daré otra oportunidad como cualquier otro ha confiado de verdad en alguien.

Las personas, el mundo, la gente siempre necesitara ese "yo te escucho" para sentirse mejor. Para saber que hay alguien en quien confiarle tu peor secreto. Nadie le diría que no ha quien te escribiera esto; "tío, yo te leo, yo te escucho y te juro que hoy y siempre te entenderé, porque te quiero como amigo y hoy y para siempre aquí estaré contigo". ¿Yo?, yo también he caído, y seguro que me dan el palo de mi vida y seguro que de vuelta caigo de nuevo, pero es lo que tienen las palabras que por muchas veces que las escuches si te las dice otro suenan de forma diferente y, coño, yo también quiero alguien a quien contarle mi vida, a quien aburrir hasta vaciar mi ansia de hablar y poder decir de verdad que es un amigo de verdad y que en él o ella siempre voy a confiar.

Espero y confío en que algún día el te quiero y el odio no sean ni palabras porque duelen. Rezo aun no siendo creyente que algún día encuentre a ese alguien en quien confiar ya que mis palabras en mi interior se pudren.




No hay comentarios:

Publicar un comentario