martes, 25 de diciembre de 2012

Soy un cobarde.


- ¿Tú crees, que ya está todo perdido?
+ ¿Sinceramente?
- ¡Pues claro!
+ Pienso que eso no deberías preguntarlo. Que tiene que dar igual si han pasado muchas o pocas cosas, la cuestión es nunca rendirse, pase lo que pase. Si lo haces es tirar por el camino fácil... y te puedo asegurar que cuando pase un poco de tiempo te vas a arrepentir haber sido una cobarde."

Yo he sido un cobarde, me he escondido de la verdad como un niño de su padre. No he dicho lo que había pensado, no he expresado lo que he sentido, he callado cual cobarde y me arrepiento de mi postura al caminar por estos lares. Cobarde es mi seudónimo al escribir esta entrada pero espero que nunca ella averigüe como me siento y que sepa que al leer lo que me escribió se me escapa una lagrima, y dos, y tres... y vuelta a empezar. Lo siento por ser un cobarde o de nada por no hacerte sentir mal, lo siento si pensaste que de mi boca iba a salir alguna palabra o de nada si rezabas para que no te dijera nada. Supongo que lo bonito de ser un cobarde es... nada, no veo nada bueno en serlo, lloro solo y bebo para no sentirme tan solo. Cobarde me hice tras tu ida y cobarde seguiré por ocultarte siempre mi despedida. Adiós, feliz navidad y de verdad que te quiero aun siendo un cobarde por no decírtelo más.



No hay comentarios:

Publicar un comentario