lunes, 13 de mayo de 2013

Descrito por SL´.

Cuatro Letras


Me gusta tu sencillez, el que seas tan tranquilo. A veces me quedo mirándote cuando estás pensativo. Me imagino qué melodía estarás escuchando a través de tus inseparables auriculares. Ese eres tú, un chico cualquiera, un adolescente en vaqueros claros, zapatillas y camiseta lisa que pasea frente al mar. Intuyo que he venido a romper tu soledad… Me siento como un polizón que se ha colado en tus paseos solitarios... mientras te pierdes en tus pensamientos, en tus recuerdos, en la memoria de una chica que te dejó una herida que nunca llegó a sanar del todo…
Me ofreciste tu confianza desde el principio. Gracias por compartir tus escritos conmigo, por abrirme tu corazón desde la primera noche. Me sorprendió que me invitaras a tu mundo virtual tan pronto. (Aunque mi curiosidad ya lo había descubierto. Empezaba a conocer tu mundo interior, tu alma pura, como la de un niño.) Y desde entonces deseé inyectarte mi amor como insulina... También comencé a envidiar tu facilidad para hacer encajar las palabras y que terminen formando un puzle perfecto, como sólo tú sabes hacerlo.
Eres único y especial… Me encanta tu falta de interés en lo superficial. Quizás a tus 16 ya sabes que «lo esencial es invisible a los ojos». Careces de egoísmo, das tanto sin pedir nada a cambio… No juzgas a los demás, eres lo suficientemente maduro para aceptarlos como son. Tienes poco y te conformas sin protestar. Aceptas la vida como te viene. Tu humildad y tu nobleza no se encuentran en otros de tu edad.
Tan grandes dosis de romanticismo sólo podían provenir de un caballero como tú. Esa ilusión por sorprenderme, esas ganas que tienes de mí. Te doy las gracias por ser yo la que ocupo tus pensamientos.


Me alegro de que todo lo que has vivido
te haya convertido en lo que eres ahora…

porque me encantas.

1 comentario:

  1. Hola! Acabo de ver que acabas de empezar a seguirme, me he pasado por aquí... Y me encanta!
    Felicidades por el blog ^^
    Un beso!

    ResponderEliminar